CÓMO MANTENER LA MOTIVACIÓN POR LAS NUBES…

¡Querido lector!

Gracias por volver a visitar mi blog, y un emocionado abrazo virtual ahora que las circunstancias obligan a que caricias, abrazos sinceros y costumbres formen parte de un pasado casi olvidado.

Y de eso quiero hablarte hoy. No precisamente de abrazos, sino de emociones y actitudes que se han ido difuminando en lo negativo, cuando hace apenas meses eran las que nos impulsaban a crecer y perseguir sueños.

Recuerdo la primera vez que un cliente al que hacía sesiones de Coaching Personal me dijo, “Curro, ayúdame, he perdido la motivación”. Fue hace años, y muchas horas de vuelo después, aun hoy esa declaración no ha perdido un ápice de fuerza. Es actual. Es permanente. ¡La usamos a diario!.

¿Quieres conocer cómo respondí a su petición?. 

Antes de eso. Permíteme hacer una declaración personal:

NO CREO EN LA MOTIVACIÓN DE MASAS, SALVO EN LA QUE NACE EN EL INTERIOR DEL PROPIO INDIVIDUO.

Dicho esto, mi respuesta fue, “¿Qué es exactamente lo que has perdido (Jose)? ¿Los MOTIVOS, o la ACCIÓN?».

Su respuesta tardó en llegar. Quizá la pregunta no se la esperaba. Igual deseaba un “¡venga, vamos!”, pero no me salió. 

(Jose) más tarde se abrió y me confirmó algo que suelo encontrar tras algunos minutos de conversación sincera con quien contrata mis servicios como Coach. “He perdido los MOTIVOS”, me dijo. 

¿QUÉ ES LA MOTIVACIÓN?.

Si nos atenemos a lo que la RAE dice (Real Academia de la Lengua Española), MOTIVACIÓN es:

1.- Acción y efecto de motivar.

2.- Motivo. Causa.

3.- Conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona.

Para mí es mucho más sencillo y terrenal.

MOTIVACIÓN = tener MOTIVOS + aplicar ACCIÓN.

Cuando hablo de motivos me refiero a causas. A razones por las que pelear, soñar, construir, comprometerte, disciplinarte, enfocarte en algo, luchar hasta el final, convertir tu meta en una cruzada personal. Y eso es lo que (Jose) había perdido. Las CAUSAS y RAZONES por las que seguir empleándose a tope. ¿Lo ves ahora? ¿Lo entiendes?

DIFERENCIAS ENTRE MOTIVACION Y AUTOMOTIVACIÓN.

Quizá pienses que es lo mismo, pero conviene definirlo para que encuentres las diferencias y apliques la que creas es la que necesitas.

Motivación es la gasolina que te empuja hacia tus metas. 

Automotivación es entender que tú eres la gasolinera donde repostar esa gasolina.

Solemos decir “estoy motivado” y jamás “estoy automotivado”, ¿verdad?.

Jamás escucharás a nadie (ni a Jose) decir, “¡Joder!, ¡estoy super automotivado!”. 

¡Y ahí radica el problema!. Y es que dejamos en manos de otros el poder de dirigir tu PODER PERSONAL. Si hay gasolinera cerca, repostamos…

Si no hay quien me motive (gasolinera), voy arrastrando los pies…

¿POR QUÉ DEBES APRENDER A AUTOMOTIVARTE?.

A estas alturas ya sabrás la respuesta. Pero compartámosla.

Debes aprender a hacerlo solit@ porque puede que en el momento en el que necesites gasolina (motivación) no haya gasolineras cerca. 

Debes conocer los recursos que manejar para, en caso de desmotivación o situaciones complicadas, poder sacar el bidón extra del maletero y rellenar el depósito. ¡No dependas de nada ni de nadie!.

Automotivarte es INFLUIR 100% en tu estado anímico y pulsar de nuevo el botón de arranque. El botón de un motor potentísimo que genera la energía necesaria para lanzarte de nuevo hacia delante.

Automotivarte es cargarte de razones e ilusiones propias, sin depender de las metas de la gente que te rodea. Es una habilidad que potencia tu fuerza interna y que suple cualquier otra estimulación externa.

Se crece siempre desde dentro y hacia fuera…

5 CLAVES PARA AUTOMOTIVARTE, COMO HIZO JOSE…

En mi libro “El Hombre Que Aprendió a Ganar” hablo de hasta 10 ideas. Pero creo que estas 5 son suficientes si quieres apalancarte en tu fuerza interior.

En todo caso, puedes encontrar mi libro en AMAZON en formato electrónico, o en este mismo BLOG.

Ahí van:

 1. El poder de las Expectativas.

Aquí debes entender que has de aprender a RELATIVIZARLO TODO. Ni todo es tan bueno, ni todo es tan malo.

El problema de la gente que pierde sus motivos, es que de arranque sus expectativas eran equivocadas, difusas y probablemente inalcanzables.

Trata de colocar frente a ti un foco de luz (meta) que tire de ti como un imán. Pero no pretendas comerte un elefante de una sentada…

Las metas tardan en llegar, y las expectativas erróneas confunden y drogan la actitud que has de desarrollar para alcanzarlas.

A expectativas elevadas, menos horas de sueño, de familia, de amigos, de ocio, etc.

¿Entiendes?.

Si estás dispuesto a pagar un precio por tus anhelos y objetivos, bien. De lo contrario vuelve a tu zona de confort inmediatamente, pero no te quejes.

2.- El tiempo NO ES ORO.

Si , si. Has leído bien. El tiempo NO ES ORO.

El tiempo es VIDA.

Y es así porque es lo único que posees. Tiempo.

¿Cuánto crees que daría un moribundo por unos minutos más de vida?

¿Cuánto darías tu por disponer de un día más antes de que tu hijo se marche de casa definitivamente?

Automotívate viviendo el ahora. Utiliza inteligentemente el tiempo y empléalo con cabeza. Saborea los instantes, pues instantes somos. ¿Conoces a alguien que viva eternamente? ¿Tienes algún familiar o amigo con 234 años?

3.- Rodéate de gente positiva. Huye de los Zombies Emocionales.

Únete a personas que te superen en resultados. Aprende de ellos. Vive pegado a sus costumbres. Analiza por qué lo han logrado y qué han hecho para alcanzar sus metas.

Cómo y de qué manera se automotivan. Qué leen…

Elige con cuidado a tus amistades, pues la “familia que escoges”. La gente que te rodea es factor clave de tu éxito o fracaso.

¿Quieres saber a qué sabe el fracaso y la derrota? ¡Pasa una semana junto a 3 o 4 desmotivados, tristes y negativos. Vas a sentir que todos los días amanece nublado pese a que brille el sol.

Elige bien con quien pasas tus ratos…

4.- Domina tu Vocecita…

¿Qué te dices cuando ganas? ¿Qué te dices cuando pierdes?

Recuerda que eres lo que piensas. Ni más ni menos. 

Si crees que puedes, puedes. Y si crees que no vas a poder, ni lo intentes.

Hablas contigo a diario. Miles de veces. Cuida tu vocabulario interior y tendrás ganada buena parte de la batalla que conducirá a tus metas.

5.- Controla la Adversidad…

Permíteme.

Si te molesta el rechazo o no lo aguantas, vete a vivir a una cueva en lo alto del monte de tu pueblo. 

Siento ser sincero, pero el rechazo es la crítica que más ayuda a crecer. Es la segunda y tercera piel. Dicen los maestros de la automotivación que la adversidad y el rechazo convierten a un grumete en marinero de primera. 

Y deja de pelear contra esa adversidad que no controlas. Son batallas perdidas donde ni eres actor principal, ni siquiera tienes opciones de victoria. La adversidad que NO CONTROLAS…te controla cuando la alimentas.

Como te digo tienes mucho más en mi libro “El Hombre Que Aprendió a Ganar”.

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Espero te haya servido, y te pido un par de cosas.

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Y una última cosa. Dale un ME GUSTA y deja tu comentario.

Me encantará leerte y responder.

ABRAZO ENORME.

Curro Avalos

Un comentario en “CÓMO MANTENER LA MOTIVACIÓN POR LAS NUBES…

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